Idioma: Español
Fecha: Subida: 2025-03-05T00:00:00+01:00
Duración: 14m 56s
Lugar: Espinardo - ATICA - Estudio ODA
Lugar: Curso
Visitas: 110 visitas

La minería mundial y española contemporánea

Descripción

Este trabajo forma parte del Proyecto Coordinado de Investigación Prueba de Concepto Ministerio de Ciencia e Innovación PDP2022-133708-P31-33 "Legado minero y desarrollo territorial" coordinado por la Universidad de Murcia.

Transcripción (generada automáticamente)

Desde mediados de la década de los 90 la minería ha experimentado un notable resurgimiento, siendo un sector clave en el proceso de globalización y crecimiento económico. La creciente demanda de productos mineros, especialmente los minerales críticos, ha llevado a la reapertura de minas y a la exploración de nuevos yacimientos. Este aumento en la producción minera se ha visto impulsado por avances científicos, tecnológicos y organizativos, y ha tenido lugar principalmente en regiones periféricas de la economía mundial, aunque también ha afectado a algunas zonas de Europa Occidental, cuya producción ha disminuido desde el año 2000. Las políticas de liberalización comercial han jugado un papel importante en este proceso, facilitando el crecimiento de la producción minera, cuyos productos representan una parte significativa del comercio internacional. Según los datos más recientes, la producción minera mundial alcanzó aproximadamente 17.900 millones de toneladas métricas en 2021, se mantuvo en niveles similares. En 2022, a pesar de las advertencias sobre un posible agotamiento del sector, la producción minera global continúa mostrando estabilidad con un crecimiento interanual interanual acumulativo del 1,84 por 100 entre 1984 2022, en comparación con un 4,2 por 100 en el PIB mundial. Este crecimiento se ha acelerado significativamente desde el año 2000, cuando la tasa de aumento de la producción pasó del 1,21 por 100 anual entre 1964 2000 al 2,3 por 100 entre 4.000 22. Además, los precios de los minerales han experimentado un aumento significativo desde 1984 hasta la fecha. Los precios en términos reales han subido un 1,56, reflejando la creciente importancia de la minería en la economía global. Después de 4 décadas de caída en los precios de los minerales, desde 2002 se ha observado una fase de aumento con un crecimiento del 5,2 por 100 interanual. Las crisis económicas a partir de 2008 provocaron una caída en los precios hasta 2016 debido a la desaceleración económica y a la disminución de la demanda de minerales, sin embargo, el sector ha mostrado señales de recuperación y consolidación. Desde entonces este análisis revela que la minería sigue siendo un pilar fundamental en la economía global, con una trayectoria de crecimiento tanto en volumen de producción con precios y reflejando su relevancia en el contexto de la globalización económica. La descomposición geográfica de la producción minera muestra un cambio notable en las últimas décadas. La producción minera ha experimentado significado, ha aumentado significativamente en China y los países asiáticos de planificación centralizada, como en Oriente Medio, Asia central y el Pacífico. En contrario, ha disminuido en Europa del Este los territorios de la antigua Unión Soviética y Europa occidental. Este aumento en China y los países asiáticos ha sido impulsada por el crecimiento económico de la región, con un incremento interanual de la producción minera del 4,2 por 100 en términos de participación mundial, China, y los países asiáticos pasaron de representar el 11,6 por 100 de la producción mundial en 1984 al 27,4 por 100 en 2022, mientras que los territorios de la antigua Unión Soviética y Europa occidental vieron reducciones significativas en su participación. Desde 1984 los combustibles minerales han sido los productos más extraídos seguidos por los minerales Ferro, rosas. Y los minerales industriales el peso de los mineros de Ferrol. Usos en la producción global, aumentado del 4,97 por 100 al 8,55 por 100 entre 1984 2022, mientras que los minerales industriales han experimentado una ligera disminución del 4,92 por 100 al 4,37 por 100. Este crecimiento de la producción minera ha traído consigo un aumento de conflictos políticos, sociales y ambientales, particularmente en países en desarrollo, pero también en las naciones más avanzadas. Es importante destacar que los impactos de la minería no solo afectan a las áreas locales, donde se realiza la extracción, sino que se extienden a lugares lejanos con efectos tanto a corto como a largo plazo esos efectos incluyen consecuencias físicas ambientales sociales económicas y culturales además muchos de estos problemas no son nuevos Los historiadores ambientales han señalado que existen vínculos entre los impactos mineros del pasado y los actuales. El ser humano ha utilizado los minerales, desde la prehistoria, principalmente para fabricar herramientas y armas, los principales ingresos de la minería, datan de antes del 3.000 antes de Cristo, con la extracción de piedras de diferentes composiciones para fabricar herramientas durante la Edad del cobre y del Bronce. Entre el 3.000 el MCC antes de Cristo se descubrió el cobre usando usado para hacer herramientas y joyas, y más tarde la mezcla de cobre y extraño permitió la creación del Bronce, lo que supuso una revolución tecnológica en la Edad del Hierro hacia el MCC antes de Cristo. Este metal transformó la producción de herramientas y armas, los imperios antiguos, desarrollaron métodos de extracción de metales como el oro y la Plata, y en Grecia y Roma. La minería, a gran escala se consolidó mediante el uso de tecnologías hidráulicas y mecánicas durante la Europa medieval, especialmente en regiones como Sajonia y bohemia. La minería experimentó un auge, con avances, como bombas hidráulicas y técnicas de ventilación para minas profundas, la minería del oro y de la Plata en América, especialmente en Potosí y Zacatecas. Impulsó la economía europea durante el renacimiento y ya del siglo XVIII con la revolución industrial. El carbón fue esencial para la industrialización, mientras que la minería del Hierro permitió la producción de acero y el desarrollo de industrias pesadas, a partir del siglo XIX. La minería se expandió globalmente, especialmente en las colonias europeas, en África, Asia y Australia. Sin embargo, esta expansión también provocó efectos negativos en el medio ambiente. En el siglo XX, los avances tecnológicos en maquinaria y perforación mejoraron la eficiencia minera, la minería no solo ha sido crucial para el crecimiento económico y las revoluciones tecnológicas, sino también ha tenido efectos negativos como la conocida como maldición de los recursos naturales, que puede frenar el desarrollo de otros sectores y generar desigualdades económicas. En España la minería fue clave durante la revolución industrial, contribuyendo al desarrollo económico y a la cobertura del déficit, aunque actualmente el sector ha renacido su contribución al PIB es mucho menor que en el pasado, cuando llegó a ser una de las principales fuentes de empleo y riqueza del país. En los últimos años España ha experimentado un renacimiento de su sector minero, que actualmente emplea a unas 30.000 personas y aporta cerca del 1 por 100 del PIB nacional. Sin embargo, estas cifras también están lejos de los niveles alcanzados a finales del siglo XIX y principios del XX. Cuando el sector empleaba 120.000 personas y representaba un 1,5 por 100 del PIB. Durante esa época la minería española jugó un papel crucial en la cobertura del déficit comercial del país. España fue una de las grandes potencias mineras de la revolución industrial y su auge minero en el siglo XIX, impulsó la industrialización y el desarrollo económico, aunque también generó lo que algunos consideran como la maldición de los recursos naturales. El crecimiento de la minería española en el siglo XIX fue impulsado por la transformación de los derechos, sobre los recursos minerales a través de la desamortización del subsuelo. Esta liberalización permitió la entrada de capital privado tanto nacional como extranjero y favoreció la expansión de la producción y exportación de minerales. La ley minera de 1.825 marcó el inicio de este proceso y se continúa con leyes más liberales en las décadas siguientes, culminando con la famosa Ley de Base de 1.868 la expansión minera de España se desarrolló entre 1.825 1918, período en el que el país se consolidó como una de las principales proveedores de materias primas para la industrialización europea. Durante esta etapa la inversión extranjera jugó un papel importante. Sin embargo, tras la Primera Guerra Mundial el sector entró en una fase de declive, caracterizada por un aumento de la regulación y por el intervencionismo impulsado por el nacionalismo económico. La tercera fase de la minería española comenzó con el franquismo y se extendió hasta la Ley de 1973. Se acentuó el nacionalismo y la intervención estatal. Con el aumento de empresas públicas y privadas españolas en el sector, a pesar de los esfuerzos desarrollistas, la minería inició una etapa declinante que culminó con la integración en la Unión Europea y la globalización económica. La cuarta etapa, desde la crisis del petróleo hasta 2008, marcó la desactivación minera y su impacto en las cuencas mineras, y también el éxodo rural. La expansión de la minería española en los siglos XIX y XX se debió principalmente a la creciente demanda de materias primas para la industrialización europea, especialmente Hierro, carbón y otros minerales, y España, rica en recursos como plomo, cobre, hierro y azufre; se convirtió en un proveedor clave para las industrias. En Europa, a partir de 1.825 con la liberalización del sector minero España atrajo, inversiones extranjeras, lo que permitió su integración en los mercados internacionales. Entre 1.830 1910 España alcanzó un gran auge en la producción de minerales, destacando el plomo, las piritas y el mercurio. Los factores clave para este crecimiento fueron el aumento de la demanda externa, las ventajas competitivas de los recursos naturales españoles; la modificación del sistema legal mediante leyes mineras que liberalizaba en el sector y la inversión de capital extranjero, especialmente en la construcción de infraestructuras, como los ferrocarriles, además la disponibilidad de mano de obra barata proveniente principalmente del sector agrario, fue esencial para el desarrollo de la minería en las primeras etapas. Sin embargo, a partir de la Primera Guerra Mundial la minería española comenzó a declinar debido a varios factores. El aumento de los costes de fletes y la competencia de países extraeuropeos, como Estados Unidos y Chile, que se convirtió que se convirtieron en grandes productores de minerales, afectaron a la competitividad de España. Además, las innovaciones tecnológicas en la producción, siderúrgica y de azufre hicieron que los demandantes europeos buscaran sustitutos para las materias primas españolas, lo que redujo su demanda a nivel interno, el agotamiento de las becas más accesibles, el aumento de los costes de extracción y la especialización de la mano de obra en minería, también contribuyó al declive. En respuesta a esta crisis la minería española experimentó una reconstrucción técnica y organizativa, apostando por la explotación a cielo abierto, la mecanización y la electrificación. En el contexto político el giro hacia el nacionalismo durante el franquismo llevó a una mala aún mayor control estatal sobre el sector. El Instituto Nacional de Industria el INI, jugó un papel crucial en la nacionalización y reconstrucción de empresas mineras y en la creación de empresas públicas, como Hunosa y avaro que buscaron asegurar el suministro de materias primas para la industrialización autárquica del régimen. El debate sobre la minería española se divide en 3 perspectivas. La visión estructural lista sostiene que la minería formaba parte de un modelo de capitalismo periférico, donde las ganancias se dirigían al exterior, perjudicando a la economía española al general, poco valor agregado, y empeorar la relación de intercambio. Los optimistas destacan los beneficio de la minería, como la creación de empleo, el impulso a sectores como los explosivos y la marina mercante y la mejora de la balanza de pagos. Argumentan que sin capital extranjero la minería no habría sido rentable. Los pesimistas critican que la inversión extranjera tras la ley minera de 1.868 resultó poca acumulación de capital nacional y en la repatriación de beneficios, afectando negativamente a la balanza de pagos, y limitando los efectos positivos subsanaré, propone una visión, una visión intermedia sugiriendo que el balance macroeconómico fue positivo, pero a nivel regional y sectorial los efectos fueron negativos debido a la desigual distribución de beneficios. Las zonas aisladas, con escasas infraestructuras no generaron economías de aglomeración mientras que otras mejor conectadas lograron más externalidades positivas. El impacto en el capital humano y las infraestructuras también fue limitado.

Propietarios

UMtv (Universidad de Murcia)

Publicadores

Angel Pascual Martinez Soto
Miguel Perez De Perceval Verde

Comentarios

Nuevo comentario

Serie: HISTORIA DE LA MINERÍA ESPAÑOLA DE LOS SIGLOS XIX Y XX (+información)

Descripción

Este trabajo forma parte del Proyecto Coordinado de Investigación Prueba de Concepto Ministerio de Ciencia e Innovación PDP2022-133708-P31-33 "Legado minero y desarrollo territorial" coordinado por la Universidad de Murcia.