Cada etapa de la vida,
trae consigo experiencias,
aprendizajes y miradas,
que merecen ser escuchadas.
Hoy tenemos la suerte de conversar
con tres mujeres
que han vivido cambios, desafíos
y transformaciones en su relación
con la salud
y con el mundo que les rodea.
A través de sus voces
queremos comprender mejor
cómo se sienten,
qué necesitan
y qué esperan.
Les damos la bienvenida
y les agradecemos su generosidad
al compartir su historia.
Hoy en el plató del proyecto MultiCultiMed,
tenemos el placer de dar la bienvenida
a Dña. Mª José López Montesinos,
Dña. Mª Luisa Pérez Blaya
y Dña. Mª Isabel Jover Pérez.
(Mª Isabel) Gracias.
(Marzena) Maribel me ha dicho, vale.
(Mª Isabel) Gracias.
- Las tres aportan una
mirada generacional,
las tres son voluntarias
en la Fundación de Ayuda,
Desarrollo y Educación.
FADE, una abreviatura
muy conocida en Murcia.
Bienvenidas y gracias por compartir
con nosotros vuestro tiempo
y vuestras vivencias.
(Mª Isabel) Gracias.
(Mª José) Gracias a vosotros.
(Marzena) Conozcámonos.
María Luisa,
¿a qué se dedica?
- Pues ahora mismo estoy jubilada
y me dedico a mis hijos y a mis nietos,
aparte de voluntaria que es
mi ilusión ahora mismo.
- ¿Cómo es su día a día?
- Pues mi día a día,
pues madrugar mucho
porque ya es un vicio
desde que tenía 19 años.
Y atender
pues eso, a las necesidades
de los demás.
Salgo mucho a la calle,
no me quedo encerrada nunca,
sobre todo por las mañanas,
y las tardes son dedicadas
a mis hijos y a mis nietos,
que me aparecen en casa
tocando el timbre, "Soy yo"
y yo abro la puerta y suben.
Esa es mi vida ahora mismo.
(Marzena) ¿Qué le hace feliz?
A mí me hace feliz...
vamos a ver, pues me hace feliz
ver felices a mis hijos, a mis nietos
y a las personas que me rodean porque
ahora mismo es mi aspiración sobre todo.
¿Y qué le despierta su curiosidad?
- Pues tengo una
curiosidad malsana.
Que es en qué va a quedar
técnicamente la IA
que no sé en lo que va a quedar,
ni espero verlo.
Y mi curiosidad, pues me gustaría saber...
en qué va a quedar la juventud
que está ahora mismo viviendo.
Cómo va a madurar cara
a la generación que viene.
- Muchas gracias.
María José las mismas preguntas,
¿a qué se dedica usted?
- Bueno, pues yo también...
- ¿Cómo es su día a día?
- Estoy también jubilada.
y en principio...
yo he sido... soy enfermera.
y he trabajado
en el ámbito asistencial,
en el ámbito docente,
en la Universidad de Murcia como docente
durante los últimos 35 años.
Y mi vida en el día a día,
pues desde que me jubilé
pues entendí que tenía que hacer algo, ¿no?
Una persona que ha estado activa
muchos años toda su vida y...
con una familia con hijos, pues
es muy difícil que de pronto
pegues un frenazo.
Entonces tengo la actividad normal
de disfrutar de las cosas
que en otros momentos de mi vida
no he podido disfrutar.
Pues a lo mejor ahora hago
deporte, leo, oigo música,
cosas que en otro momento no podía hacer.
(Marzena) ¿Es lo que le gusta hacer?
- Es lo que me gusta hacer.
Salgo mucho la calle
y me gusta también la actividad,
como decía María Luisa, "Estar activas"
y luego, para mí ha sido
una satisfacción muy grande
poder trabajar en el voluntariado.
Porque es una manera también de...
de entender que hay
que devolver un poquito
todo lo que la vida nos dado y...
y pienso que es una manera buena
de poder hacerlo,
a parte de las satisfacciones que te da.
Del voluntariado
hablaremos más adelante,
voy a preguntar ahora a Maribel,
¿a qué se dedica?
¿Qué hace día a día?
¿Qué le gusta hacer?
- Pues yo hago las cosas como...
soy una persona muy normal,
vamos, vengo también
del mundo de la enseñanza,
de clase en la Universidad
en Filología Inglesa, entonces...
Realmente a lo que me dedico,
a parte de estar en casa y
solucionar los temas de la casa,
es más bien como a recibir
paquetes de Amazon.
Porque mi hija...
siempre reciben paquetes.
Todos los días.
Y luego, eso es lo que... pero luego
tengo la actividad...
porque a mí me gustan mucho los idiomas
y entonces con mi grupo de amigas,
que tengo varios grupos
de distintas edades,
pues les doy también clases
de inglés, pero comiendo.
O sea, es inglés sin tener idea
ellas de lo que...
de gramática.
¿Qué me gusta hacer?
Pues me gusta probarlo todo,
pero ahora resulta que me ha dado
por hacer manualidades, por la joyería.
Bueno, bisutería.
Y... ¿qué me hace feliz?
Pues realmente me hace feliz...
Yo no sé lo que es la felicidad.
Te lo digo sinceramente,
porque la felicidad para mí es tener paz.
Cuando tienes paz dentro pues estás feliz.
Porque feliz es ver una película
y comer palomitas.
Pues muy bien, estoy feliz.
Se acaba la película,
se acaban las palomitas
y he estado feliz ese rato.
Pero si no tienes paz
dentro de tu corazón,
de tu alma, de tu cuerpo,
pues no eres feliz.
¿Y qué me despierta curiosidad?
Ay pues muchas cosas, yo que sé.
Pero me canso de tanta curiosidad,
es que hay mucha información, entonces...
La curiosidad mía es conocer
a los que me...
a mis amigas y a mi familia.
Esa es la curiosidad.
Maribel, sigo con usted,
¿cómo se describiría
en tres palabras?
Ay mira lo he estado pensando
y es que resulta...
que soy imprevisible,
no me gustan las sorpresas, me pongo...
y luego soy presumida.
Creo, vamos se pueden
decir más cosas, pero no.
(Marzena) Puede decirlo.
Puede decir más cosas...
- No.
(Marzena) ¿No? Con estas tres...
- Suficiente, ¿no?
(Marzena) Muchas gracias.
- Bueno, soy muy lenta
a la hora de ponerme a trabajar
lo dejo todo para...
mañana.
Eso me cuesta mucho, o sea,
porque soy perezosa.
Pero una vez que me pongo en marcha...
lo saco adelante
todo lo que me propongo.
Eso es como me defino,
y ya está.
- Muchas gracias.
María José, ¿cómo te defines tú?
- Bueno pues... no sé, yo creo
que soy una persona,
para bien o para mal, soy activa
será bueno o malo para
los que tengo cerca.
Soy también... considero
que soy una persona muy ilusionada
me ilusiono con cualquier cosa,
no solo con los grandes
sino que las cosas pequeñas
porque siempre...
Esa capacidad de sorpresa
no la he perdido.
Y soy muy familiar,
para mí lo más importante
en este momento es mi familia, ¿no?
o sea que...
creo que serían las tres...
las tres cosas así que...
(Marzena) ¿Y en palabras?
Solo una palabra...
- Pues eso, activa, familiar e ilusionada.
- Muy bonito, muchas gracias.
¿María Isabel?
(Mª Luisa) María Luisa.
(Marzena) Ay, perdón, María Luisa, perdón.
(Mª Luisa) No pasa nada,
pues yo me definiría...
como una profesional
que he sido, primero.
Luego una madre de familia.
Madre.
Y ahora mismo pues,
dentro de mis ocupaciones, abuela.
Ahora mismo.
(Marzena) Muchas gracias.
Mi siguiente pregunta,
¿se han encontrado con miradas
que señalan su edad?
(Mª Isabel) Yo no.
- ¿Cómo se sienten
cuando ocurre eso?
¿Les ha ocurrido?
(Mª Isabel) No, a mí no.
(Mª Luisa) A mí no.
(Mª José) Yo también creo que
he tenido también la suerte
de que todavía me siento
respetada y escuchada.
(Mª Luisa) Sí.
(Mª José) Pero sí lo he visto, eh.
Sí lo he visto que es un...
(Mª Luisa) No, yo lo he visto
en otras personas.
(Mª Isabel) Ay claro.
(Mª Luisa) Y es una pena
y me da mucha rabia,
pero personalmente
no lo he experimentado.
¿Y una historia concreta?
(Mª Luisa) Pues es que
no me gusta dar nombres y...
- Sin nombres, una historia sin nombres,
para ponernos en contexto.
(Mª Luisa) En cuanto, por ejemplo,
profesionalmente
pues decir de una persona
que está quemada,
porque ya es mayor.
Y no... quiero decir, que no es...
no profesionalmente a mí,
pero oírlo decir de otra persona
eso sí me ha dolido mucho.
Por edad, o sea, porque...
creo yo que la edad ahora mismo,
no tiene nada que ver
con la capacidad mental de hace muchos años
y entonces una persona
que le dan de lado pues porque
tiene un determinado
número de años,
pues sí que me parece
un poco de desprecio
hacia esa persona.
(Mª José) Sí, yo pienso también que...
Lo he visto y aunque hemos
tenido la suerte de no sufrirlo, pero...
gente que precisamente es...
por tener más edad,
es una máxima para mí,
porque ahí hay unos conocimientos,
hay ahí unas experiencias
y luego, sobre todo, personas que
han tenido la suerte de equivocarse.
Con lo cual, pueden darte un consejo
mucho más gratuito y mejor,
porque lo que pueden hacer es
que no se repita en esa persona
lo que tú has vivido.
Y precisamente por el hecho de saber
que eres mayor o que se ha jubilado
no se tiene en cuenta
los conocimientos y el saber
de esa persona, o sea, yo creo
que la sabiduría muchas veces,
siempre que se estén manteniendo
las facultades cognitivas y físicas,
que no seamos todavía dependientes.
Creo que es un problema
importante de nuestra sociedad.
El que te pongan un sello
por el hecho de que
saben que tienes una
determinada edad
o de que ya no estás
en el mundo laboral
y yo eso sí lo he visto también.
(Marzena) ¿Maribel?
- Vamos a ver, la edad es un condicionante
pero, más que la edad,
es la actitud de la persona mayor
en cuanto empieza a hablar.
O sea, como... si tiene todas
sus capacidades limitadas,
o sea, no al 100%, pero si es una persona
que todavía pues es coherente,
dice cosas sensatas...
Entonces cuando esas personas,
que pueden tener a lo mejor
93 años o 72,
pero si a esa persona de 72 años
no le rige bien la cabeza,
o no sigue el ritmo de
la conversación, es lenta,
entonces claro, hay un rechazo,
o sea, no se tiene paciencia.
Entonces sí que he encontrado
en esas situaciones
miradas y actitudes como de descarte,
o sea, es que no...
de desprecio.
Y dejar de lado a esa persona
porque tiene la dificultad,
lentitud al expresar sus ideas,
pues eso es lo que
me ha molestado.
Y entonces me pongo yo a hablar con ella
y, como le ayudo le hago de intérprete,
y "¿Quieres decir esto verdad?", "Pues sí"
Porque ahí es donde falta esa...
pues esa calma esa paciencia.
Oye, que tú... también te va
a pasar lo mismo, cuidado.
O sea que sí, lo he encontrado,
pero conmigo no.
Conmigo no he encontrado ninguna mirada
y si las he tenido no me he
enterado, gracias a Dios.
(Marzena) Muchas gracias.
¿Cómo se sienten ahora?
En este momento.
Yo tengo...
creo que soy una persona muy agraciada.
Porque todo el mundo
hemos tenido problemas
y el que no los tenga pues que...
no sé si es muy sincero, ¿no?
Pero, ahora mismo, pues estoy
en una etapa de la vida que...
que puedo disfrutar
de lo que me gusta y...
y comprender las cosas que están pasando
los demás mal.
Y entonces tratar de ayudarlas.
Yo por ejemplo, con la gente joven,
con mis nietos,
que los tengo desde los 12
a los 29 años,
pues procuro... llevo una relación
tremenda con ellas,
o sea, que quieren estar conmigo,
cosa que a mí...
Vamos, que hay gente joven
que, por ejemplo, a las once de la noche
te digan "¿Estás en tu casa abuela?
¿Te vas a acostar?",
"No", "Pues voy a estar un rato contigo".
"Voy a salir", como me pasó con uno,
"Voy a salir, pero antes
voy a estar un rato contigo".
Viene, yo en traje de noche,
o sea, que yo ya estoy para ir
con mi traje de noche,
se sienta delante de mí
y empezamos a hablar de lo divino,
de lo humano, de las juergas,
de las notas, de las amigas,
de la facultad...
Y, de pronto, digo
"Pero ¿a qué hora vas a salir?"
"Abuela, ¿sabes qué te digo?
que yo he estado aquí muy a gusto contigo,
me voy a mi casa otra vez".
O sea, que... a mí eso
me da una tranquilidad
que me hace disfrutar
con toda esta situación.
Y tengo muchos para disfrutar,
muchos nietos para disfrutar.
Y yo me encuentro que soy,
de verdad, una agradecida
a la vida
y a las cosas que tengo buenas.
(Marzena) Precioso lo que ha dicho
María Luisa, me ha gustado mucho.
Muchas gracias.
(Mª Luisa) Es que es la vida misma.
(Marzena) ¿María José?
Bueno, yo ahora mismo estoy
en un momento también de paz,
porque creo que el tener unos años
y el haber tenido unas vivencias,
por un lado te da la posibilidad
de, como se suele decir,
de saber con quién te quieres
tomar el café y con quien no.
No tienes que hacer ningún
tipo de... de parapeto, ¿no?
Puedes hacerlo como quieras.
Y por otro lado tienes la posibilidad de,
como ha dicho María Luisa, de disfrutar
de todas esas cosas, hijos, nietos...
que para nosotras en este momento
creo que es lo que estamos retomando, ¿no?
Yo muchas veces,
cuando te piden ayuda,
y tú dices "Bueno, si estoy
jubilada y parece que estoy
más ajetreada que antes,
todavía tengo más trabajo".
Pero es que en el fondo, lo que pienso yo,
es que toda mi vida trabajando
no me ha permitido poder ayudarles
en otros momentos, porque no he podido,
y ahora sí, ahora les puedes ayudar.
Puedes viajar, porque yo los tengo
muy dispersos, no los tengo por aquí,
y puedes viajar y puede verlos.
Los nietos sí que es verdad
que estamos viviendo una generación
en que yo recuerdo que con mis abuelos
no tenía esa empatía
que tienen los nietos ahora con
nosotros, creo que hay una cercanía
y eso es muy bueno.
Es muy bueno, porque conectamos
con la realidad de ellos,
(Marzena) ¿Hemos mejorado?
- Y ellos si les podemos enseñar algo,
pues tampoco está mal, ¿no?
Entonces yo creo que estamos viviendo un
momento de tranquilidad,
con los problemas normales
de la edad, de la salud,
pues todo lo que conlleva, ¿no?
Pero eso es lo que toca,
es lo que toca y lo que hay
que hacer es saber llevarlo.
Y si encima nos podemos
permitir todavía el lujo
de hacer algo fuera de casa
que nos permita
decirle a la sociedad
"Aquí estoy"
pues yo creo que es bueno.
Yo creo que es un momento tranquilo,
es un momento muy bonito,
con los problemas
que puedan haber,
pero... con más paz.
(Marzena) Qué bonito, María José,
muchas gracias.
¿Maribel?
(Mª Isabel) Lo han dicho todo,
suscribo todo lo que han dicho.
- Pero usted seguro que tiene
algunas experiencias suyas.
Compártalas por favor.
- Experiencias mías... bueno,
son muchas, tendríamos primero...
(Marzena) ¿Cómo se siente ahora?
Yo ahora me siento tranquila y bien.
Y me siento... fuera de...
o sea, mi día a día,
yo creo que me siento un poco como
con presión porque
hay que saber mucho de todo,
para hablar con la gente joven, ¿no?
Y entonces resulta,
o sea, ejemplos, es que hasta mis nietos
me dicen cosas, palabras,
en inglés que no conozco.
"Abuela es que eso es lo que ahora
se lleva, ahora se llama así".
Entonces me siento presionada, o sea,
tengo esa inquietud por ponerme al día.
Y algunas veces me canso y digo
"Pues vamos a ver, yo ya he hecho, ¿no?
Yo no tengo ya que demostrar
que estoy al día", ¿no?
Pero vamos, luego te dedicas pues eso...
Me satisface dedicarle
tiempo a los demás y dar...
Buscan siempre consejo,
opinión de la abuela, ¿sabes?
(Marzena) Qué bonito.
- Y ese es un momento
que me crezco.
Me creo muy importante.
Sí, "¿Y tú qué harías?".
Porque claro, si hay un chico
por medio pues...
pues me preguntan la opinión y eso.
Pero vamos, me siento bien, tranquila.
(Marzena) Muchas gracias.
Vamos a pasar
ahora a las preguntas.
Vamos a hablar qué nos duele,
vamos a hablar sobre qué nos molesta.
María Isabel, ¿usted se ha sentido
alguna vez excluida, ignorada...?
¿Invisible?
- No.
A ratos me gustaría, eh.
A ratos me gustaría.
Pero no, no me he sentido nunca así.
Me duele...
Sí me duele una cosa
que es el conformismo de...
el yavalismo de la gente joven
en todos los sentidos.
La falta de esfuerzo personal
cuando algo les cuesta
o para vivir valores,
que toda la vida...
Que luego les dices
"Mira que te hará falta,
que todo esto que yo te estoy diciendo,
o que me estás preguntando,
luego te hará falta".
" Ya, vale".
Yo lo titulo el yavalismo,
eso me duele muchísimo.
El conformismo con las situaciones
de estudio,
el conformismo con el ambiente,
pues, el encogerse de hombros,
eso me duele
de la sociedad en general.
Ante situaciones sociales,
situaciones que se viven,
que lo vivimos todos
y que en vez de decir
"¿Qué puedo hacer yo?",
pues miro para otro lado.
Eso es lo que me duele.
(Marzena) Muchas gracias.
¿María José?
- Bueno, yo creo que en este momento,
hemos vivido una etapa
en el siglo XXI ya del boom de...
de las nuevas tecnologías
y eso nos ha cambiado la vida a todos,
ya nos cambiaba
antes de jubilarnos, porque...
yo aún recuerdo el día que me quitaron
de la mesa del despacho
la máquina de escribir
para ponerme el ordenador, ¿no?
Y hemos llegado a
un punto en el que
nos tenemos que ir
acomodando a todo.
Yo he tenido la suerte
de haber trabajado
entre jóvenes, por mi profesión,
y he podido ir viendo la evolución
que han ido llevando ellos,
a parte de verla en mis hijos
o en mis nietos, ¿no?
Y lo que a mí muchas veces me duele,
hablando sobre el tema de...
el poco respeto,
la intolerancia a los mayores,
a las personas
que por cualquier circunstancia,
pues, como decía Maribel,
son ahora un poco más lentos
para hablar, para moverse,
pero siguen teniendo esa capacidad
de apoyo y ayuda social a la sociedad.
A veces vemos que hay personas
que no mantienen
esa tolerancia y ese respeto, ¿no?
Y yo creo que eso es algo que se está
convirtiendo en el día a día,
a parte también
de lo que ha dicho María Luisa,
ese conformismo permanente a que
con menos, se puede conseguir lo mismo.
Y eso nunca puede ser igual.
O sea, las personas
muchas veces necesitan tener
el consejo de otras personas,
necesitan saber que se han equivocado.
Y yo creo que hay generaciones
que lo están llevando peor.
No digo que sea la mayoría, por supuesto,
porque yo opino que los jóvenes
son las personas,
y lo estamos viviendo nosotros
en el tema del voluntariado,
más generosas que hay.
Son personas muy generosas,
la juventud es muy generosa.
Aunque no sepan cómo hacerlo,
pero si las quieres
y las orientas llegan, siempre.
Pero es verdad que existe...
lo están sufriendo
los docentes actuales.
Los chicos de la ESO, de primaria,
son chicos que les cuesta
mantenerse quietos
en una silla y escuchar a un profesor, ¿no?
Porque falta el respeto al profesor,
porque falta el respeto al padre,
porque creo que eso
es algo que lo tenemos que retomar.
Tenemos que hacer algo,
no sé si han sido las nuevas tecnologías
que han dicho "Todo está permitido",
y se ha dejado un poquito
de lado a la persona.
Aquí estamos viviendo,
en vez del humanismo
que el ser humano era el centro,
con esta nueva revolución
estamos viviendo...
Primero fue el humanismo,
luego fueron las personas,
luego fueron las máquinas
y ahora yo ya no sabría
a qué se le tiene respeto pero...
eso nos está afectando
mucho socialmente a todos.
(Marzena) Muchas gracias.
¿Maribel?
- Bueno, a mí lo que me molesta
más que dolor
porque el dolor siempre
lo asocio con algo físico.
Pero lo que me molesta,
en términos generales,
es la gran ignorancia que hay
en la mayoría de las gentes.
Sobre todo porque no
hay una buena...
estudio y una buena comparación.
Porque siempre un problema
tiene dos vertientes
según como lo mires, sentada o de pie.
Entonces falta esa tolerancia
y, como vuelvo a decir, esa...
esa paz, esa calma y, sobre todo,
esa ignorancia.
O sea, porque lo que me molesta,
y es que...
que se hable, o sea, que hable gente
que a lo mejor, pues,
no ha leído lo suficiente.
Y dan opiniones y crean opiniones,
y haya gente que las adopte
como que son ya inamovibles.
O sea, me gusta el diálogo,
la discusión pero en el término inglés,
o sea, hablar, dialogar...
No enfrentamiento,
sino abrir el panorama
y ver que hay distintas
soluciones para lo mismo
pero siempre con un fin.
Siempre con un fin,
que será el bien...
el bien de la sociedad,
en el caso de una asociación, de esto.
Eso es lo que yo veo,
lo que me duele, me molesta.
Para este diálogo necesitamos recursos.
Lo que usted dice, leer es muy importante.
Es que es información
pero de la buena.
O sea, no por lo que digan
los medios, también, pero...
hay que informarse,
hay que estar preparada
para plantear una serie de puntos de vista
con la finalidad
de encontrar una solución.
Es que estamos muy polarizados
en los extremos
y hay que buscar
un encuentro,
pero todo eso con...
con diálogo y con paz y con tranquilidad
y con ánimo de aprender.
Porque siempre te enriqueces con personas
con cualquier persona que te encuentras
en la calle, vamos, desde el...
desde el cartero esta mañana,
o sea, que muy bien.
(Marzena) Antes de hablar...
Sobre la Fundación Ayuda,
Desarrollo y Educación,
porque las tres
sois voluntarias,
una pregunta más.
Sobre vuestra mirada,
vuestra experiencia...
con la sanidad,
con los profesionales de la salud.
Al visitar al médico,
al hablar con la enfermera,
teniendo contacto
con fisioterapeuta, farmacéutico,
¿tenéis algunas experiencias
de las que podríamos aprender?
Experiencias negativas
que se podría mejorar
o experiencias buenas
que podríamos fortalecer.
(Mª Luisa) Tengo que ser...
no sé cómo decirlo, tan positiva
porque no he tenido
una malísima experiencia en la vida
con la medicina, con la salud, jamás.
Personalmente, además,
acabo de pasar la ITV
y estoy perfecta,
o sea, que no es por mí.
Pero he vivido mucho con mi marido
una época muy mala,
una enfermedad larga, una diálisis,
"la diálisis que le salvó" que él decía,
que tenía muy buen humor.
Que la diálisis le conservaba el riñón,
pero él iba a perder la vida
y perdió la vida
con un infarto en la diálisis.
Pero en ese proceso
cogió un médico, le tocó,
no cogió, le tocó un médico
que para mí fue su calidad de vida
durante el resto de los dos años
que logró vivir después.
Iba a la consulta
y salía con ganas de volver,
y lo que tenía era
irremediable, o sea que...
Pero claro, entraba a la consulta,
y mi recuerdo de los primeros
días que entrábamos a la consulta,
y le dice el médico a las internas,
eran chicas entonces las que estaban,
dice "Vamos a ver,
vosotras habéis leído..."
nosotros delante, eh,
mi marido y yo delante,
"...habéis leído el historial
de este señor,
¿a que vosotras pensábais
que iba a entrar un señor muerto,
con silla de ruedas
con ese historial?" dice,
"Y mira qué señor entra, con qué garbo,
y eso sí, no quiere bastón,"
porque eso lleva una esto...
y dice "pero se apoya
en su mujer, pero mira."
"Lo que tenéis que aprender..."
que no se me ha olvidado,
"que habéis estudiado medicina,
pero que la medicina
tiene que ser humanitaria".
A mí esa frase no se me va a olvidar,
porque es que mi marido
salía de allí con dosis
de salud pero para meses.
Y entonces, otra de las cosas que le decía
que no quería usar el bastón, termino,
y le decía "Vamos a ver Leandro,
¿por qué no quieres
llevar bastón?
Porque vamos, aunque no sea
más que para darnos un bastonazo
a los médicos cuando
os damos el follón",
y dice "porque, ¿por qué te crees
que os llamamos pacientes?"
y dice, "Por la paciencia que
tenéis que tener con nosotros".
Claro, aquello a él le daba una vida
que por eso yo aquello de la
medicina humanitaria
no se me ha olvidado.
(Marzena) Muchas gracias.
(Mª Luisa) Y a mi nieta,
que está estudiando medicina,
lo primero que... bueno que
ya está trabajando de ginecóloga,
y siempre le dije lo mismo,
"Acuérdate de lo que te conté del abuelo,
que la medicina tiene que ser humanitaria".
Y negativa no tengo nada más
que una que se solucionó y olvidada.
(Marzena) Muchas gracias, María Luisa.
¿María José?
- Bueno, yo también a lo mejor
no soy muy objetiva,
Pero en verdad...
(Mª Luisa) Yo tampoco he sido, eh.
(Mª José) No, yo porque como he
vivido en el ámbito sanitario,
soy enfermera, trabajé en el hospital
durante 15 años
luego seguí en el ámbito docente
yendo a los centros y para mí
han sido compañeros.
Entonces sí que es verdad
que ha habido momentos
más difíciles que otros.
Yo no voy por la vida
diciendo "Soy enfermera".
Quiero decir, que yo entro
a una consulta o voy a un hospital
y a mí me tienen que tratar...
yo no digo allí quién soy.
Si no me conocen no digo quien soy.
Pero no he tenido tampoco
ningún problema en ese sentido,
porque cuando te encuentras
a una persona que te atiende con...
no sé, no digo con menos competencia,
pero con menos humanidad o con menos...
Yo como conozco un poquito
de qué va la película,
no es la generalidad,
puede haber alguien que no...
que no esté haciendo bien su profesión.
Pero lo que yo he vivido, en realidad,
son momentos
en los que te das cuenta
que hay cansancio,
que hay falta de recursos,
que son profesionales que
están luchando en el día a día...
Porque cuando llegó la pandemia
todos hacíamos palmas desde las ventanas
pero se acabó la pandemia
y se acabaron las palmas.
Y esto sigue igual.
Quiero decir, que estamos
viviendo una situación
con un sistema sanitario extraordinario
como el que tenemos en España
pero que ahí tiene sus cosas, ¿no?
Y yo creo que con el ámbito de la salud
yo no he tenido mala suerte, no...
También lo he sabido llevar,
lo he sabido comprender
y yo es que siempre me
gusta apostar por las personas.
Y pienso que si hay un profesional
que en un momento determinado,
sea médico, enfermera,
camillero... la persona que te toque,
si en ese momento tiene un mal día,
un mal momento, es por algo.
Porque los profesionales de la salud
tienen que estar muy cuidaditos
para poder cuidar,
si no, no pueden cuidar.
(Mª José) Eso es una máxima.
- Qué bonito, muchas gracias María José.
Maribel, ¿cuáles son tus experiencias?
- Mis experiencias
con el mundo de la sanidad
pues han sido muchas y muy seguidas..
Primero porque quirúrgico
he sufrido operaciones
y luego pues el trato
de ambulatorio, ¿no?
Siempre me han tratado
efectivamente con...
con respeto y con delicadeza.
Depende de la persona,
depende del día que la haya pillado.
Algunas veces pues es un... frío, ¿no?
Están saturados, porque claro,
es que tiene mucho trabajo.
Es que tienen que ver
a no se cuantos enfermos,
o no sé, en un día.
Vamos a ver, las que venimos
del mundo de la enseñanza,
el día anterior, por la tarde
siempre nos hemos
preparado las clases, o al menos yo.
Entonces sé lo que va a pasar,
más o menos, al día siguiente.
Resulta que entonces hay médicos
que tú vas y entonces
pues no se han leído nada
tu historial médico,
están mirando al ordenador.
Y entonces yo... me empieza,
me pregunta,
empiezo a hablar pero llegó un momento,
esto es una ocasión,
llegó un momento que
paré de hablar porque digo,
"Estoy hablándole aquí al cuadro
de la orla de Medicina".
Y entonces va diciéndome
"No, siga, si la oigo",
digo "Ay,me gustaría
que me mirara a los ojos".
O sea, es muy importante
el contacto visual.
Sí, ese ojo que te dice...
ese ojo clínico de antes de
los médicos que te miraban el ojo
a ver cómo estabas, se ve
que lo veían todo por dentro, ¿no?
Y entonces claro esta gente
que sabe tanto, o sea...
Es una medicina muy avanzada.
Bueno, qué cerebros, ¿no?
Pero míreme a mí usted, hable conmigo.
No le diga, "Ve a decirle
a la enfermera que pase
para que me diga lo que..."
No, no, pregúntemelo a mí que a lo mejor
apruebo la pregunta.
Eso es lo que yo le veo
al sistema en general,
pero ya le digo no he tenido...
Bueno, mis intervenciones,
las que me han hecho a mí, todas fenomenal,
Es verdad que los pacientes lo reconocen.
El lenguaje no verbal es muy importante.
Y mirar a los ojos, a la cara del paciente,
es importante.
(Mª Isabel) Muy importante.
(Marzena) Muchas gracias.
Las tres sois voluntarias,
me gustaría preguntaros
por esta experiencia.
¿Cómo? ¿Por qué?
¿Por qué FADE?
(Mª Luisa) ¿Yo empiezo?
(Marzena) María Luisa, por favor.
Yo empecé esto porque...
como me dedicaba a la enseñanza
desde los 19 años
con el parón de tener nueve hijos,
que no era con ocho,
porque con el nueve ya estaba
trabajando otra vez, y...
entonces, pues eso, no te da la vida
para hacer otras cosas.
Imposible.
Pero me prejubilé,
y entonces dije "No, yo no me voy a sentar"
porque... por eso,
porque la vida me ha hecho
ser muy activa.
Soy, pero me ha hecho ser más.
Y entonces me matriculé
en tres cursos de antropología
porque me gustaba muchísimo
y era mi vocación frustrada
y me matriculé.
Acabé con aquello
y a mí me sobraba tiempo,
a pesar de que cuando te jubilas...
no sé vosotras....
(Mª José) No, no hay tiempo.
(Mª Luisa) "¿Tú que no haces nada madre,
podrías hacerme...?",
"¿Tú, madre, que no tienes nada que hacer
por qué no me vas a buscar...?".
Bueno pues, de hecho,
yo a mi directora del colegio
le llegué a decir
"¿Me admites otra vez?",
"Porque por lo menos tengo
los ratos libres que tengo
y el horario que tengo".
Pero bueno, como eso no podía ser,
pues hice mis 3 cursos y ya
pues me planteé que me sobraba tiempo,
que yo tenía que hacer algo.
Y entonces, a través de FADE,
pues ya yo lo conocía,
por otros caminos porque,
además, proporcionan otros servicios
y yo me había aprovechado.
Y entonces pues a través
de eso dije "¿Qué puedo hacer?",
Voluntariado.
¿Voluntariado de qué tipo?
Porque para gente joven
ya tengo yo que me sobra, no necesito.
¿A quién atiende usted?
¿A quién?
¿A quién?
Voluntariado con personas mayores.
(Marzena) Con personas mayores.
Y entonces me dijeron
que había un voluntariado
pero que las personas mayores,
a pesar de que les gusta
mucho la gente joven...
Yo estoy hablando de personas mayores,
yo tengo 84 años o sea que,
estoy para si...
para que algún voluntario se ocupe de mí,
pero yo en este momento,
soy yo la que lo puede hacer.
Entonces me dijeron voluntariado
con personas mayores,
que, a raíz del confinamiento,
pues hubo muchas personas,
mayores de verdad,
mayores entonces que yo,
pues que se recluyeron.
El miedo y todo aquello...
no salían a la calle.
Yo seguía saliendo a la calle
y pues, "El voluntariado
con personas mayores", digo perfecto.
(Marzena) Muchas gracias.
(Mª Luisa) Y si...
(Marzena) ...perdón.
(Mª Luisa) ...pero si queréis luego
le preguntaré a personas mayores
ya os puedo contar más.
(Marzena) Por supuesto.
María José,
usted también es voluntaria en FADE.
¿Qué hace? ¿A qué se dedica?
Dentro de la fundación.
(Mª José) Bueno, pues yo a diferencia
de lo que ha dicho María Luisa,
o lo que ahora comentará Maribel,
yo hago un voluntariado
en este momento a pie de calle,
es decir, yendo a visitar al usuario.
Yo empecé con el voluntariado
hace muchos años,
pero también fue... por el trabajo,
he trabajado 43 años,
mis cinco hijos...
No era un voluntariado asiduo, no.
Yo no podía...
Cuando empecé
en FADE me pasaba igual,
hacía un voluntariado
pues unas horas al día,
unas horas a la semana,
las semanas que podía.
Bueno, el factor tiempo
era un problema importante
para mí, entonces...
cuando me jubilé empecé a hacer
durante unos meses el voluntariado
que me adjudicaron,
de paliativos a domicilio
hasta que me pidieron hace tres años
que presidiera la fundación.
Entonces para mí esto ha sido
una experiencia extraordinaria porque
he podido conocer todos
los proyectos que tiene FADE
y yo, el voluntariado mío es más
desde el patronato.
Entonces están los programas que están
relacionados con la inmigración
entonces tengo el conocimiento
y la posibilidad de saber
pues ese equipo tan estupendo que
hay en FADE de técnicos, de dirección...
que se encargan de que el día a día
vaya saliendo y de que, pues,
todas las personas que estamos en FADE
podamos tener un cometido
en un momento determinado
y con unos usuarios
específicos, ¿no¿
Entonces en el voluntariado yo...
tengo la satisfacción de poder
conocer desde dentro
qué es una actividad como FADE,
qué es una fundación como FADE, ¿no?
Es una fundación que, en realidad,
se compromete
a tener una ciudadanía activa,
para que estén
preparados e implicados
en lo que es la prevención y resolución
de problemas sociales
en cada uno de esos programas
y esos proyectos en que FADE trabaja.
Programas y proyectos que están
unos dedicados
como es el programa Aporta que...
a las mujeres inmigrantes,
a las personas que tienen
problemas de vulnerabilidad,
de relaciones socio-laborales...
Para poder formarlas,
implicarlas en la sociedad,
explicarles, a través de esa formación
y de esas charlas,
cómo pueden integrarse en nuestra sociedad
o conseguir un puesto de trabajo.
Porque también hay una bolsa de empleo
a través de la cual a ellas
pueden después llamarlas.
El voluntariado Secunda,
que es el voluntariado
del Programa Secunda
que afecta, pues,
a mayores que es lo que en realidad
estamos hablando aquí,
de hacer visitas.
Bien en hospitales,
bien en domicilio,
en centros de mayores,
en unidades de día, en centros de día...
Y luego está el de los jóvenes,
el Junior,
que son grupos de personas,
grupos de niños, que tenemos
durante todo el año
dándoles un apoyo escolar.
Dándoles también pues ese apoyo social,
que, en muchas ocasiones,
pues por no ser de nuestro país
tienen los mismos problemas
de desventaja sociales.
Desde la propia lengua,
que no la conocen muy bien,
hasta lo que son todos los contenidos
curriculares que tienen que estar
manejando en las aulas,
porque están escolarizados.
Y bueno, es un voluntariado
con un abanico de posibilidades
muy grande el que hay en FADE,
porque se trabaja con mayores, con niños,
con familias, hay otro
voluntariado específico,
el Valora, que se hace
desde un ámbito
de apoyo y de ayuda a la familia,
conflictos familiares, conflictos de pareja
con una consultoría,
con charlas en los colegios...
Es muy abierto, es muy dinámico
y tenemos la suerte de tener,
pues eso, equipos que los coordinan
y voluntarios extraordinarios
que se encargan de que
esto se pueda llevar a cabo.
Y el de Cooperación al Desarrollo,
que también sería
otro voluntariado interesantísimo,
que se hace a través de los apoyos
y de las ayudas.
Porque en FADE se trabaja en red,
entonces trabajamos con fundaciones,
con universidades,
entidades públicas,
entidades privadas,
y bueno, con... también entidades
del tercer sector como es FADE, ¿no?
Y tenemos esa posibilidad de...
de poder llegar
a muchos ámbitos sociales
en los que se puede
dar una ayuda y un voluntariado
que es el voluntario de alguna manera
el alma de FADE.
(Marzena) Muy rico, muy rico todo.
Muchas gracias María José.
Maribel.
(Mª Isabel) Pues, vamos a ver, yo empecé
a ofrecerme voluntaria
a raíz de la pandemia,
porque la pandemia hizo estragos,
sobre todo en las personas mayores.
Ahí está el programa de FADE, de Primum,
"primo" quiere decir las primeras,
las primeras en edad
y las primeras que van
por delante de nosotras.
Estas personas mayores que son
como que...
abandonadas, u olvidadas
esas sí que son también transparentes,
no se les considera mucho,
no hay tiempo para dedicarles.
Entonces pensé
en dedicarme a ellas porque...
porque había que hacer algo.
Hizo mucho estrago la pandemia
mentalmente y físicamente.
Y entonces el visitar
a estas personas físicamente,
o sea, a las personas mayores,
las que están en residencias,
pues porque se encuentran
solas y la soledad es fría,
es muy mala, o sea, la soledad es...
es lo peor que se puede encontrar
un ser humano.
Y sobre todo...
pero no solo era verla, si no para qué.
O sea, para transmitirles pues ilusión.
Pero tampoco en un plan frío,
toda la teoría nos la sabemos,
"Ay venga, vamos a animarnos", no, no.
Tienen que notar que hay confianza.
O sea, yo lo que... pongo siempre el punto
en que nosotros confiamos en ellas
y ellas nos tienen que tener
mucha confianza en ellos.
Y tenemos que, o sea, porque les decimos
"Es que yo te quiero mucho",
o sea, yo la quiero, la cuido...
pero si no hay esa confianza
ahí algo falla.
O sea, es que no es solo hacer una cosa,
si no tiene que dar un paso más,
y eso lo notan y entonces
se alegran muchísimo
de nuestras visitas.
(Marzena) Pero para obtener esta confianza,
¿se necesita tiempo? ¿Se necesita escuchar?
(Mª Isabel) Todo eso y más, mucho tiempo.
(Marzena) ¿Se necita paciencia?
Y mucha dedicación.
Eso no es nada fácil
pero te entregas, o lo haces bien,
o vas... ¿a qué?
¿a pasearla con prisa?
Yo la saco en El Carmen
en su silla de ruedas,
le doy la vuelta a la manzana,
pero con tranquilidad, pero ¿por qué...?
Y luego la dejamos y nos vamos a merendar.
Esa tarde ya no hay nada más que hacer,
nada más que eso.
Tiempo y paciencia
y ven confianza,
porque pueden confiar en nosotros.
Que no nos ven con prisa,
y que le contamos de todo.
Todo lo que no se nos ocurre.
Y entonces cuando ya está puesta
la confianza,
entonces ven que hay cariño, se nota.
El siguiente paso dices
"Oye yo la quiero a esta persona,
le tengo cariño",
y ya está.
Sí quiero...
(Marzena) Sí, por favor.
adelantar, como hacer
un llamamiento para que
hayan más personas
que den su tiempo libre.
Porque se gana tiempo
en hacer esos voluntariados,
o sea, merece la pena,
eso es lo que quiero decir.
Muchas gracias.
Muchas gracias por vuestro tiempo.
Han sido ustedes muy generosas,
compartiendo sus historias,
aprenderemos de ellas.
Muchas gracias.
(Mª José) Muchas gracias a vosotros.
(Mª Isabel) Gracias a vosotros.
(Mª Luisa) A ti.
(Mª José) Por darnos voz, visibilidad,
y por permitir que de alguna manera
se pueda conocer FADE.
Y no solamente como nuestra entidad,
sino que sea también una cosa abierta,
como ha dicho Maribel.
(Mª Isabel) Que se nos conozca en Europa.
(Mª José) Para que se vea, además,
que el voluntariado recibe más que da.
(Mª Luisa) Que se apunte mucha gente a voluntarias.
(Mª Isabel) Hacemos una invitación a Europa,
allí nos vamos a Bruselas
o a Luxemburgo también.
(Mª Luisa) Que se entusiasme
un poco con este...
con esta labor del voluntariado porque...
vamos, el que yo hago
y el que hace Maribel, por ejemplo,
porque se enriquece uno
mucho más haciéndolo...
Yo me beneficio
mucho más que la persona
a la que voy a estar con ella un rato.
(Mª José) Y además, solo voy a decir
que en FADE hay una formación previa
para el voluntario, quiere decir
que nadie se va a un voluntariado
sin una pequeña previa formación,
esa formación implica...
(Marzena) Que es importante.
Mª José) ...que las personas que vayan
a un ámbito sanitario,
que vayan con mayores, en FADE
les dan primero unas charlas informativas
porque el voluntario sabemos que no
puede hacer el trabajo del trabajador.
Va a hacer un apoyo, va a hacer
algo que no puede hacer el trabajador
porque no tiene tiempo, entonces...
Es importante conocer que las personas
que quieran ser voluntarias
cualquiera, desde los 15 hasta los 100 años,
(Mª Luisa) Que vayan a FADE.
(Mª José) Que vengan a FADE,
que las formamos y las lanzamos.
(Marzena) Nosotros sembramos.
Ojalá crezcan muchos voluntarios
y colaboren con ustedes.
(Mª José) Muchas gracias.
(Marzena) Y con nosotros, con la sociedad.
(Mª José) Muchísimas gracias.
(Marzena) Muchas gracias.
(Mª Luisa) Gracias.
(Mª Isabel) A ustedes.