Hoy en el marco del proyecto
MultiCultiMed
conversamos con una mujer latina
que llegó a España para reunirse
con su familia.
Y construir un futuro mejor.
Hablaremos de los desafíos
de adaptarse a una nueva vida.
Y de cómo mantiene la esperanza,
frente a las adversidades.
Su historia refleja esfuerzo, resiliencia
y la lucha por salir adelante
en un contexto desconocido.
Evelyn, bienvenida al plató
del proyecto MultiCultiMed.
Buenos días.
- Buenos días.
Evelyn,
¿quién eres, a qué te dedicas?
Pues, actualmente
me encuentro desempleada.
Pero, profesionalmente,
soy fisioterapeuta.
Vengo yo de Ecuador.
Y terminé mis estudios
universitarios allá.
Y por... claro, ahora a razón
de circunstancias
me encuentro en espera
de la homologación de mi título
para poder ejercer nuevamente
mi profesión como tal.
- ¿Cuánto tiempo llevas
en España?
- Aquí en España
voy a cumplir 3 años.
- ¿Estás casada?
- Sí.
- ¿Eres madre?
Estoy casada,
tengo dos hijas.
Y pues a seguir luchando.
¿Vinisteis toda la familia juntos o...?
No.
Mi esposo estuvo aquí primero.
Él ya lleva mucho tiempo aquí.
Él tenía la nacionalidad
ya hace mucho tiempo
¿Española?
¿Nacionalidad española?
- Ajá.
Y lo que... bueno pues.
Te comentaré un poco de mi vida.
Que pasa que...
mi esposo cuando vino acá
fue más o menos en 2009 o 2010.
Y claro, él iba y venía
iba a Ecuador, venía cada año,
cada dos años.
Pero, pues nuevamente,
se quedó él conmigo un tiempo
en ese lapso pues quedé
embarazada de mi segunda hija.
Y pues claro, la decisión que él tomó,
venirse nuevamente acá
a trabajar en España,
fue porque justamente yo di a luz
se quedó él sin trabajo allí en Ecuador.
Y claro, todo lo que le
indemnizaron en su trabajo,
no nos alcanzaba
para alquiler y todo
y pues claro, yo tenía
todavía la afición
de seguir estudiando.
Entonces lo hablamos,
con mi pareja, con mi esposo,
y me dijo, él me propuso como que...
"Mira, hay esto, me voy a España"
"Ahí hay más oportunidades de trabajo
voy a sacar más dinero"
"Y tú, ¿quieres estudiar?"
"Yo te pago la universidad"
"Estudia"
"Y te quedas aquí y cuando
termines los estudios nos reunimos".
- ¿Y terminaste fisioterapia?.
- Sea bien aquí o allí en España.
- ¿Y terminaste ahí...?
- Y claro, terminé de
estudiar fisioterapia.
Estudié en la Universidad Católica
de Ecuador.
Y pues claro, el apoyo de mis padres
fue incondicional ahí
porque me ayudaron
mucho con mis niñas
para yo poder terminar los estudios
de la universidad.
Y qué pasa, que claro, yo me gradué
justo cuando fue
esto de la pandemia.
Y eso fue, como quien dice,
el punto que decidimos nosotros ya
reunirnos.
Porque el lapso que pasó,
esto de la pandemia fue
un tiempo muy largo para
nosotros que estuvimos separados.
Que no...
no nos veíamos.
Y claro, él tenía las
intenciones de volver a Ecuador,
pero se complicó
porque hubo el cierre de
aeropuertos, líneas y todo eso.
Entonces no había esa posibilidad.
- ¿Y cuánto tiempo
estuviste sin veros?
Físicamente.
- Claro físicamente 5 años casi.
(Marzena) Muchos años.
(Evelyn) Claro, sí.
- ¿Sólo a través de pantallas?
- A través de pantallas.
Sí, por videollamadas.
Claro prácticamente
mi segunda hija pues,
ella se crió sin la
presencia de su padre,
sólo lo miraba por pantallas y tal,
y claro, para nosotros era...
era eso.
- Y, cuando viniste a España
con tus hijas,
(Evelyn) Claro el nos...
(Marzena) ¿cómo fue el encuentro con...?
- Él nos hizo la reagrupación familiar
y fue un encuentro muy...
maravilloso porque claro,
no nos teníamos frente a frente
hacía mucho tiempo,
y claro la que así más
fue afectado, fue a las niñas.
Porque claro, ya la niña,
la mayor, ya sí ella
estuvo un tiempo con él,
como dicen, sus primeros
años de vida compartió con él.
Pero la pequeña, la segunda, no.
- Sí.
Entonces para ella era
como ver a un desconocido.
¿Cuántos años tenía tu pequeña,
cuando vio a su...?
- Cuando vino acá, 7 años.
- 7 añitos.
- Sí.
- Ay, qué alegría.
- Sí, pero bueno ya...
- Y tu marido cuando vio
a su hija físicamente
después de 5 años.
Prácticamente,
A sus 3 mujeres dejarlas solas,
y después de vernos tanto tiempo luego,
pues muy contento.
Sí.
Que historia más difícil también.
- Sí.
Muy difícil porque claro,
ahí tuvimos que poner en balance,
y jugar, también, el hecho de que yo...
tener mi corazón partido
en ese tiempo.
Mi esposo lejos y yo
con mis hijas, los estudios...
Yo ya había muchas veces
que ya batallaba mucho con esto
porque decía
"Los estudios están acabando mi familia,
están acabando mi hogar"
que "Yo por estudiar..."
y "Yo tenía que haberme ido con él..."
O sea, me venían ideas hacia la cabeza.
Pero pues no... mi familia... él también
fue firme en la decisión que tomamos.
Y claro, él es una de esas personas
que es muy objetiva,
que dice "Nos hemos propuesto esto
pues lo hacemos, y cuando ya esté
ya vas a ver que me vas a agradecer".
Y claro ahora ya no me
arrepiento porque claro...
- ¿Y estáis juntos?
- Estamos juntos.
También cuando... bueno no sé
si te cuento cuando llegué acá.
- Sí, por favor.
- Pues...
Cuando llegamos
tuvimos que ir a vivir
con una familia de él.
Porque claro,
era complicado la fecha que vinimos
nosotros llegamos en octubre.
Y era complicado conseguir un piso.
- ¿Una vivienda?.
- Entonces claro.
La familia de él nos acogió,
estuvimos con ellos un tiempo,
unos 3 meses, más o menos.
Claro pero en ese lapso,
teníamos que buscar trabajo,
conseguir un empleo.
Qué pasa, que para mí fue un cambio
muy, muy grande.
Porque claro, yo en Ecuador trabajaba más
relacionado al área de salud.
Yo aparte de ser fisioterapeuta, también
tengo un curso de auxiliar de enfermería.
Entonces yo trabajaba en una clínica,
y claro, o sea todo relacionada al
área de salud personal de las personas
ayuda a los adultos mayores, con niños,
y venir acá fue un...
un cambio muy drástico.
Entonces qué pasa, que mi primer empleo,
como decirlo, fue ayudante de cocina.
Salir todas las noches cansada,
mojada, sudada.
Decía que para qué
había venido acá.
Me arrepentía mucho, al inicio.
- ¿Tenías dudas?
- Sí.
- Dudas reales.
- Decía, no voy a salir adelante.
No voy a poder
salir adelante con mi familia,
no voy a poder ayudar a mis padres,
cosas así.
Me desmoronaba mucho, mucho.
Pero pues, para eso está la pareja, ¿no?
que a veces uno se pone de malas,
y el otro es como que te da ánimos.
Y eso también le agradezco mucho a él,
porque me ha dado muchos ánimos
para seguir adelante.
Y él me admira mucho
porque me ha dicho que
soy de las mujeres que no me rindo.
Porque a pesar de tantas cosas
que me han pasado en la vida...
y claro, también he coincidido
con personas buenas,
y malas también aquí.
Que algunas personas son racistas.
- Vamos a hablar de eso más adelante.
- Sí.
Pues...
eso fue mi primer trabajo y...
y claro yo encontrarme
así en esa situación
que entré en desesperación.
Y le decía que...
que yo quería salir de ahí.
No, no me gustaba.
Porque claro, vivíamos en
Sangonera la Verde
y el trabajo lo teníamos aquí en Murcia.
Y...
todo ese traslado en autobús,
salir cansada, ir en el autobús, volver...
Era muy, muy tedioso.
Y decidimos salir de ahí
y venirnos a Murcia.
Alquilamos una habitación
y pasamos los 4 ahí
en una habitación.
¿Cuántos metros? ¿Se puede saber?
Cuadrados.
- No te podría decir idea.
- ¿Una habitación? ¿Una familia entera?
- Pequeña que cabían dos camas.
Una cómoda para poner ropa y ya.
Pasamos ahí más o menos
unos tres meses o cuatro.
Cuatro más o menos, sí, sí.
Pero pues, en ese lapso digo...
nos da más fuerzas a uno porque
ver que las niñas están creciendo
y también uno ve la incomodidad de...
Pero bueno, las personas
con las que compartimos
muy buenas personas.
Pero digo, decía yo,
"Yo ya no quiero esto".
"Tenemos que buscar algo más".
Y ahí me empecé a dedicar
a la limpieza de casas.
Y claro, me llené... prácticamente
la semana completa iba a trabajar.
En temporada de verano
me fue muy bien.
Logramos ahorrar dinero.
Y pues ahí fue cuando decidimos
"Venga vamos a buscar un piso y ya".
Y mi esposo igual
consiguió otro trabajo.
Y pues digo yo,
Dios nos bendijo también porque,
Dios escucha las oraciones,
las súplicas
de más de una madre desesperada.
Y pues me sentí escuchada.
- ¿Te apoyas en la religión, en Dios?
Yo creo en él.
- ¿En momentos difíciles?
- Sí.
Creo en él y...
me ha sabido escuchar muchas veces.
Sí.
Y ahí fue que decidimos
y buscamos piso,
y, claro, conseguimos y ahora
actualmente estamos viviendo en Murcia.
En el barrio de San Antón
en un piso.
Los cuatro juntos.
- Ha mejorado, ¿no? la situación.
- Sí, mucho.
A raíz de eso.
Pues...
yo, así mismo, como soy
de las personas que
varío mucho, no sé,
cambio mi expectativa.
Dije "Esto de la limpieza está bien,
pero siento que no es lo mío".
No me sentía contenta, no.
Cuando empecé a investigar
un poco en el Internet,
de que si me pueden contratar
sin título y cosas así,
cuando digo "Voy a arriesgarme"
hice un currículo.
Y claro, fui también a una fundación
que se llama Diagrama
y me dijo la chica...
se llama Marta, me acuerdo
hasta de su nombre.
Me dijo "No te preocupes", dice.
"Yo te ayudo a organizar
un currículum como tal, como es aquí".
"Y, si quieres, vamos a buscar algo
a ver si hay suerte".
Claro ella me dijo "Con la experiencia
que hayas tenido y tal...",
le digo "No sé",
me dice "Puede que puede
que consigamos algo como
cuidar adultos mayores, a niños,
cosas así, relacionadas
porque hay muchas internas y tal".
Digo "Internas no creo porque tengo
a mis hijas también
y no podría dejarlas solas".
- Claro.
Y me dice "Pues veamos qué pasa".
Y yo también empecé a buscar.
Hasta que, claro, encontré un anuncio
de un centro que se llama Igea.
Y...
pues prácticamente lo podría decir que...
fue mi primera familia, aquí.
En España.
Me acogieron.
Me dijeron que podía
trabajar con ellos.
Ejerciendo como fisioterapeuta.
Pero había un inconveniente.
Claro, yo les expliqué que tenía
que hacer esto de la homologación.
Me dijeron "Mira, te podemos
hacer un contrato
como auxiliar de clínica, pero...
en un año más o menos tendríamos
que esperar, a ver qué pasa".
"Y si en ese año no hay este tipo
de homologación del título y todo,
para no tener problemas
con la normativa de trabajo y todo eso,
pues buscaríamos otra cosa".
- Porque, ¿tú presentaste los documentos?
- Claro.
- Al Ministerio de Educación para
homologar tu título de Ecuador.
- Claro, exactamente, pero...
- ¿No? De fisioterapeuta.
- Pero, claro, yo cuando presenté
esa documentación yo tenía el NIE.
Y pues...
hubo un problema
también con lo del sistema
y claro también había que...
Dije "Voy a hablar con un asesor también".
y el asesor me dijo como que
me iba a faltar una documentación
que no me van a dar y que no sé...
Prácticamente me... me desilusioné.
Dije "Pues ya... quedaría ahí".
Pero no.
Ahí, en el trabajo donde comento, pues...
trabajé prácticamente un año con ellos.
Y, pues sí, por esto de la normativa
de contratación de trabajo y todo,
había un reglamento en el que no tenía
sentido de que esté
una auxiliar de clínica ahí.
Porque... no era relacionado con eso,
con el ámbito laboral que estaba.
Pero, bueno, llegué
a un acuerdo con mis jefes
y pues...
decidieron...
darme ese tiempo
de que yo vaya...
que si tengo que hacer
algo que lo haga...
Pero... claro, ellos están a espera
de la homologación de mi título
para volverme a tener con ellos.
¿Sabes para cuándo puede llegar?
Yo espero que ya en unos, máximo,
tres, seis meses
porque he estado igual
investigando y tal y...
están ya resolucionando más pronto
y, claro, que va...
también hay más opciones
de subir documentación,
aparte del título, el... y todo eso. ----------------------
También hay una opción de...
que te pone ahí
como una carta de recomendación
que ya has tenido una experiencia
laboral aquí en España.
- Esto es importante.
Y, claro, a mi jefe yo le comenté
la situación,
él no se negó para nada.
Me dijo "Claro ven yo te lo hago,
lo hacemos, lo hablamos y...".
Porque ellos quieren que
vuelva a trabajar con ellos.
- Y hoy, ¿qué haces? O sea...
- Actualmente...
- Actualmente, ¿trabajas?
¿Estás en casa?
¿Estás en busca de trabajo?
- Estoy en busca de trabajo pero...
actualmente estoy también
un poco haciendo horas en limpiezas
de las casas que he tenido,
y, pues, me mantengo ahí
hasta que haya una...
una solución de esto.
No pierdo la esperanza y dice que...
que muy pronto llegarás.
Evelyn, ¿cómo te describirías?
En 3 palabras.
- ¿En 3 palabras?
- Sí.
Puedes decir más palabras.
Soy una persona alegre,
no pierdo la esperanza
y, más que nada,
soy responsable con lo que...
lo que me propongo.
¿Qué te hace feliz?
¿Qué te gusta hacer?
Aparte de estar con mi familia
y tener a mi familia junta,
es trabajar en el área de salud.
Me encanta.
¿Qué te aporta trabajar
con otras personas?
Aparte de, cómo decirte,
experiencia y cosas así,
es como que me llena más,
me lleno más, porque...
en el hecho de...
escucharles.
Escucharles porque hay muchas personas
que te cuentan sus problemas.
Es como que uno se llena
con esas experiencias
que ellos hayan tenido
o sus problemas.
Y uno dice...
"Si entonces...
si el problema de esa persona
ha sido mucho más grave
de lo que yo estoy pasando
y yo me he quejado".
Y digo "No, esto... tengo
que tener otro pensamiento,
me llena mucho más y me da
más ganas de seguir adelante,
de luchar.
Porque, claro, hay muchas personas
que pasan peores situaciones.
- Hablamos ahora de lo que te molesta,
de lo que te duele.
¿Alguna vez te has sentido excluida?
¿Excluida,
invisible, ignorada?
- Sí.
- Cuéntanos...
la historia.
- Fue justamente cuando
yo recién llegaba.
Y claro, no fue en ese tiempo que te digo,
llegó el primer invierno que pasamos aquí.
No... nunca habíamos
sentido tanto frío.
Y claro, y en los pueblos,
que es en Sangonera la Verde, que te digo,
ahí es mucho más frío que aquí en Murcia.
Y... me enfermé.
Se enfermó la más pequeña.
A mí me dio neumonía
y a ella bronquitis.
Y vamos al hospital
y me pedían la tarjeta sanitaria.
Yo no tenía.
- Y no la tenías.
- No la tenía.
Y mi marido dijo "Estamos en trámite
aún los papeles no nos sale
pero mira tengo yo, yo tengo,
¿no la puedes atender?"
Y dijeron que no.
Entonces atiendan a mi hija, es una niña.
Que no señor, no le podemos atender.
¿Y qué hicisteis?
- Fuimos a una farmacia,
de ahí cerca del pueblo,
del barrio, donde estábamos.
Y, pues, la persona esta...
Aquí dicen herbolarios,
en mi país decimos
"médicos de medicina natural".
Y ella me dice "Pues te puedo
recomendar tal jarabe, dale esto...
que con eso te puedes mejorar".
Pero claro es que no es
lo mismo un antibiótico
o algo que realmente te pase.
Tardamos en recuperarnos pero...
pero funcionó.
¿No habéis buscado otro tipo de ayuda?
¿Entre amigos?
(Evelyn) La familia...
(Marzena) Sanidad privada...
- La familia de mi esposo sí.
Y, bueno, nos echaron
una mano con el hecho de...
de decirnos "Vayan a tal lado",
por ejemplo en Sanitas...
ese tipo de lugares.
Claro pero...
Nos costaba económicamente.
- Económicamente es imposible de afrontar.
- Sí, exacto.
Entonces más... decidimos era...
hacernos "las aguas",
unos preparados de algo natural y... y ya.
Pero no nos ha pasado nada grave,
hemos salido de eso.
- Y tu pequeña, ¿bien?
- Sí, bien.
Pero claro es que fue algo
que nosotros no...
no lo sabíamos...
de que ella...
con esto iba como que...
a empeorar.
Porque, claro, a raíz de que pasó eso,
luego empezó ya a tener
más problemas de...
con las enfermedades de
las vías respiratorias.
Y pues ya cuando pudimos
tener un dinero
fuimos a Sanitas.
La llevamos a ella.
Y allí nos dijeron que ella tenía
problemas de alergia.
Y que, claro, el frío que estábamos...
donde estábamos viviendo
también era muy frío,
había humedad...
Y, claro, ese moho, que suele haber
en las paredes y todo eso,
pues le afectó.
Le puso peor.
Entonces, claro, ahí ya...
uno por los hijos de ese modo.
Sacamos lo que tenemos
y gastamos en ella.
- Ahora, al cambiar la vivienda,
¿ha mejorado su alergia?
- Sí, ha mejorado mucho.
Y, claro, también ya... cuando
ya tuvimos nuestros papeles,
la tarjeta sanitaria,
pues fuimos directamente
ya al hospital, a la Arrixaca,
con el especialista, el alergólogo,
a hacerle exámenes y todo.
Y, claro, ahora mismo
ella está con su tratamiento,
pero va muy bien.
Va muy bien.
- Ahora con la tarjeta sanitaria...
- La situación es diferente.
- Ha cambiado.
- Sí, es diferente.
- ¿Y cuál es el trato?
- La verdad que, sí, bueno.
Bueno pero...
Ay, cómo te digo.
En esta vida en todos lados
hay de todo.
Hay de todo.
Hay, como digo, profesionales
que, realmente, tienen...
su visión, su ética entablada
y lo hacen como debe ser.
Pero claro hay otros que... que no.
Parece que hubieran tenido
su profesión porque ya quisieron.
¿A qué me refiero con esto?
Por el trato que recibimos nosotros
como pacientes.
- ¿Cómo os trataron?
- Hay algunos que son muy...
¿Cómo te explico?
No sé qué palabras usar.
Pero es...
"¿Qué te pasa?"
"¿Qué te duele?"
"Ah, ¿solo eso?"
"Pues mira, te vas a tomar
Paracetamol, esto y ya está.
Ni siquiera te revisan o te tocan.
No te dice "A ver mira ven,
túmbate te voy a revisar".
A la primera vista es
como que te miran,
ven que no eres, yo que sé,
de tu país y ya...
"Mejor no le toco".
¿Tú notas eso?
- Sí, noté eso.
Pero fue... muy pocas veces.
Una o dos, no más.
Pero, no sé.
Y me he dado también cuenta de algo:
que cuando uno tiene el NIE,
que es la residencia,
pero a diferencia de
cuando tú presentas el DNI,
que tienes las nacionalidades,
es como que
"Ah, eres uno de los nuestros, ven".
"Te atiendo mejor".
¿Me entiendes?
Yo he notado eso.
- Sí, son estereotipos, prejuicios...
- Sí, pero es muy, muy poco, ¿sabes?
no digo que en general.
Pero hay muy poca
gente que es así.
Y muchas de las veces que te digo
son personas ya... más mayores.
- O sea tú, ¿notas la diferencia?
- Sí, más mayores.
- Los profesionales de la salud mayores,
¿te tratan con más...?
Que las personas que son jóvenes y...
es como que son muy empáticos
pero, en cambio, las personas mayores no.
¿Son las nuevas generaciones?
- Sí.
- ¿Han aprendido? ¿Son más inclusivos?
- Sí.
- ¿Respetuosos?
- Sí.
- ¿Qué te gustaría decirles a quienes
te juzgan sin conocerte?
¿Qué podrías decir a estas personas?
Pues lo único que podría decir es que...
con las personas,
siento que es como cuando
tú vas a una librería
y ves una portada de un libro.
Y dices "No, este se ve que
va a ser aburrido".
"Este como que no me gusta".
Nunca hay que juzgar a las personas
por lo que ves.
Porque uno siempre tiene
que conocer a la persona.
Tratar con esa persona para saber
lo que es una persona de verdad valiosa.
Si vale la pena o no.
Qué bonito.
Para terminar,
que el tiempo se nos pasa volando,
¿qué te da fuerza?
A mí lo que más me da fuerza es que,
si Dios ha permitido que yo
esté en otro país
es por algo.
Y si estoy junto a mi familia
mucho más.
Tengo que luchar, seguir
y cumplir mis objetivos.
Porque muchas personas
quisieran estar en mi lugar.
Pero no pueden.
Pero, ¿qué digo?
Luchen por sus sueños.
No se rindan.
Que el que no persevera no alcanza.
Qué bonito.
¿Hay personas que te apoyan especialmente?
Sí.
Primeramente, mi madre.
A pesar que estoy lejos de ella
pero siempre pregunta por mí.
Cómo estoy.
Cómo están las niñas.
Cómo está mi esposo.
Que siga luchando,
que no me rinda.
Y en segundo está mi
esposo también,
porque claro, yo a veces me desmotivo,
me desmoralizo pero
ahí está él dándome apoyo.
Y claro, me dice "Tú no te rindas".
"Mira, ya hemos logrado muchas cosas".
Y sí, es verdad, y yo a veces me olvido
digo "No creo".
Y él me hace caer en la cuenta
"Mira has llegado acá,
tienes la nacionalidad..."
Incluso yo en Ecuador
tenía mi licencia de conducir
y él es de las personas como
que me da más ánimo
"Vamos a sacarte la licencia,
que tienes que hacer esto..."
que "Haz lo otro"
que "Tú sí puedes" que...
Claro, ahora ya tengo
el permiso de conducir también.
Entonces, lo único que digo yo,
y pido a Dios que me falta,
es mi homologación de título y nada más.
Y con eso soy feliz.
(Maezena) Para poder trabajar como fisioterapeuta.
(Evelyn) Sí, en mi profesión.
Porque ser fisioterapeuta es lo que
siempre he soñado toda mi vida.
Y he visto que, claro,
soy una gran profesional.
Y me lo han dicho muchas personas.
Que es como que yo tengo un don
y sé llegar a las personas.
Y eso me llena mucho.
Qué bonito y precioso.
¿Qué cambios te gustaría
ver en la sociedad?
¿Qué cambios...?
Que todos seamos tratados con respeto.
Que seamos más humanos.
Y tener un poco más de empatía.
Porque no todos sabemos lo que
cada persona pasa.
Porque podemos estar sonriendo,
ver a alguien que te salude
con una sonrisa,
pero no sabes lo que le
está pasando por dentro.
Muchas de las veces
yo he necesitado un abrazo.
O, yo que sé, una figura materna.
Y hay veces, personas ajenas,
que es como que
"Ven, ¿quieres un abrazo?"
Y eso a uno lo conforta mucho.
- Evelyn, ¿quieres que te abrace?
- Sí.
- Muchas gracias.
Gracias por una historia preciosa.
Eres muy valiente.
Siéntate un ratito.
Te deseo todo lo mejor,
que llegue pronto tu título homologado,
y que trabajemos juntas
algún día en el hospital.
- Sí.
- Muchas gracias, Evelyn.
- De verdad muchas gracias a tí también.
- De todo corazón, gracias.